Cesc Fàbregas, ese chico de Arenys de Mar al que tanto echamos de menos en la Liga BBVA, pasó por encima del Blackburn Rovers como un ciclón. Le bastaron 76 minutos en el campopara marcar un golazo y dar cuatro asistencias a sus compañeros, para un total de 6-2 a favor del Arsenal.
El tempranero gol de Steven N’Zonzi, mediocentro de los Rovers, en el minuto 4 de juego, fue sólo un espejismo de lo que finalmente sería una masacre para los blanquiazules. Thomas Vermaelen, posiblemente el central más goleador de Europa, igualó el partido con un zurdazo desde la frontal del área ante el que nada pudo hacer Robinson. Primera asistencia de Cesc.
Sin embargo, los Rovers no se echaron atrás, y después de un contragolpe con el que dejaron en evidencia las carecncias defensivas del equipo de Arsène Wenger, David Dunn colocó el 1-2 en el marcador, eso sí, con algo de fortuna después de que el balón rebotara en la planta del pie de William Gallas…
Y ahí se terminó el partido para el Blackburn y empezó el recital del catalán…
El díscolo Van Persie puso el 2-2 en el marcador tan sólo 3 minutos después del gol de Dunn, aprovechando un magistral pase entre líneas de Fàbregas. Tan sólo 4 minutos más tarde, Arshavin daba la vuelta al marcador con un gol que era un calco del tanto del holandés, con asistencia de Cesc, por supuesto, como iniciadora de la jugada. Una primera parte de infarto, aunque si bien los gunners demuestran en cada partido que su pegada es increíble, también dejan a la vista el preocupante agujero que es su defensa…
En la segunda parte, más de lo mismo, con la salvedad de que fue Fàbregas el que abrió el marcador a pase del semi-recuperado Rosicky. Zurdazo desde la frontal que se cuela por la cruceta izquierda de la portería de los Rovers. El capitán de los gunners besaba el escudo de la camiseta del equipo que le ha hecho grande, muy grande.
Theo Walcott, en su primer partido de esta temporada, hizo el quinto con un derechazo cruzado después de una dejada de Cesc. El sexto gol, con el catalán ya fuera del campo, fue obra de Bendtner, con un golazo de cosecha propia.
A pesar del resultado, no todo fue un camino de rosas para el Arsenal. Mannone, que sustituía a Almunia, tuvo que emplearse a fondo ante los obuses de los Rovers. Los londinenses, simplemente, tuvieron más puntería.
Lo que sí quedó claro es que Cesc tiene fútbol para rato, que es el mejor jugador del Arsenal y uno de los mejores de la Premier (por supuesto, el mejor mediocentro ofensivo) y que está destinado a terminar en España. Nosotros ya contamos los minutos para verle por aquí… y lo dice uno que hace dos años no creía del todo en este chico.



















