La SuperLiga serbia ya no suele dar sustos en las competiciones continentales. Atrás quedaron aquellos tiempos donde Estrella Roja y Partizan eran exportadores de algunos de los mejores jugadores de las últimas décadas.
Sin embargo, de vez en cuando conviene echar un ojo por las tierras balcánicas para ver algunos detalles como el gol que marcó Cleverson Gabriel Cordova, Cleo, en el partido que enfrentaba al Partizan y al modestísimo Hajduk Kula. Si bien el rival no era meritorio, el gol del brasileño es puro caviar.
La jugada comienza en la banda derecha del Partizan. Después de unos cuantos trompicones, el árbitro decide aplicar la ley de la ventaja para los locales y el balón llega a Stefan Babovic, que gira sobre sí mismo para meter un centro al área pequeña. Allí está Cleo, que controla, solo como un náufrago, en el punto de penalti. Y la baja y la toca un par de veces y la eleva y la coloca y hace una chilena de todo menos fea y marca un golazo para quitarse el sombrero.
¿Los defensas del Hajduk? Troncos, por supuesto. Pero una cosa no quita la otra y el gol es para enmarcar, que de eso se trata esta sección.



















