Dimitar Berbatov no ha rendido en Manchester al mismo nivel, ni cercano, a cómo lo hizo en el Tottenham. Es un hecho y sería ridículo intentar justificarlo. Tan sólo 9 goles en 31 partidos de liga la pasada campaña así lo avalan. 10 asistencias a sus compañeros maquillaron una temporada más que discreta.
Sin embargo, también es innegable que la calidad de Berba es superlativa. A día de hoy, es el jugador más técnico que tienen en plantilla los red devils. Con su aspecto sombrío, el del Este es capaz de levantar al público con sus filigranas y detalles de calidad con el mismo ímpetu que lo hacían los cañonazos de Cristiano Ronaldo.
El pasado sábado volvió a hacerlo, y la ovación que de su gol alzó al viento la afición presente en Old Trafford fue inconmensurable. El búlgaro marcó el primer gol para su equipo y empataba el partido ante un Sunderland que ni mucho menos había llegado a Manchester a disfrutar del paisaje. Fue un golazo made in Berbatov, un remate imposible, plástico, empujado a una apariencia de facilidad que muy pocos jugadores consiguen en la Premier.
No fue una chilena. Fue algo más. Un recordatorio, quizá. Dimitar tiene mucho que decir esta temporada. Convencidos estamos de que aparecerá en esta sección alguna vez más…



















