Parece que el doble pivote es la base de las formaciones del siglo XXI. Hoy en día, los principales equipos del mundo y aquellos ambiciosos o que se lo pueden permitir, juegan con un dos jugadores por delante de la defensa. Con el paso del tiempo, todos los equipos tenderán a hacerlo, puesto que no se pueden permitir el lujo de jugar en desventaja ante una táctica que parece que está dando buenos resultados.
Sin embargo, la diferencia entre los principales equipos aún está en el perfil de esos dos jugadores. Obviamente, no es lo mismo jugar con dos destructores, dos creadores o con un destructor y un creador.

Foto: Michael Steele/Getty
En el primer caso, destinado únicamente a equipos ultradefensivos que juegan, por lo general, al contragolpe, es necesario tener, al menos, dos jugadores más adelantados con una calidad técnica notable, puesto que por algún lugar tendrá que circular el balón. Todas las líneas del medio campo hacia atrás son (o suelen ser) nulas en creación y, o bien obligan a bajar al mediapunta, sacrificando su fondo físico, o bien los pivotes se adelantan con velocidad al medio campo para poder (o al menos intentar) distribuir la pelota en condiciones aceptables. El ejemplo más claro de esta formación es el Olympique de Lyon, que juega con dos pivotes bregadores – Makoun y Toulalan – por detrás del jugador más técnico – Bastos – . El principal problema es que se enfrenten a un rival que cubra mínimamente bien las líneas de la medular y no permita la salida del balón más que con pases largos o diagonales para intentar conseguir que un extremo haga algo decente. Desgraciadamente para los franceses, la mayoría de los equipos de las principales ligas de Europa se preocupan de tapar y controlar el medio campo, siendo esta una de las razones del paupérrimo éxito de los galos en competiciones europeas en la última década.
Jugar con dos creadores es, sobre el césped, imposible. En el Pro Evolution Soccer a lo mejor cuela. Un organizador o un creador necesita una visión panorámica del campo, focalizándose en la zona más adelantada de la medular. El otro ha de hacer exactamente lo mismo. Y la cuestión es que si lo hace uno, el otro se puede entretener en mirar el césped o a las chavalas de las gradas (ojo, que a veces lo hacen). Es cierto que se la pueden pasar entre ellos, pero para eso están las paletas en la playa. Traducción: desaprovechamiento de un jugador técnico que ocupa un puesto en el que otro jugador, probablemente barredor, aportaría mucha más estabilidad al equipo. Si un equipo dispone de dos jugadores de este perfil, lo que suele hacer es adelantar a uno de ellos hasta la posición de interior, para recibir el balón en posiciones más cercanas al área, donde puede optar por cambiar la orientación de la jugada, fabricarla o disparar a portería. Ejemplos de este, llamémoslo, contratiempo: Milán (Pirlo titular, Flamini en el banquillo, aunque ahora parece que ya sale algo), Real Madrid (Xabi titular, Gago en el banco), Arsenal (Cesc titular, Nasri hace lo que puede cuando le dejan), River Plate (Ahumada titular, que se dice pronto, y Nicolás Domingo en el banquillo), Juventus (Melo titular, Tiago, entre otros, en el banquillo) y podríamos seguir… Durante algún tiempo el Barcelona se encontró con el mismo problema, y dio con la solución perfecta adelantando a Iniesta.
El caso más común es el de un doble pivote con un destructor o barredor y un organizador o creador. El destructor no sólo ha de ser un futbolista rápido y bueno en la presión y en el corte, sino que debe tener un sentido táctico desarrollado. Esto se consigue con el paso del tiempo, y es muy difícil ver un futbolista joven con estas características. Por ello, los que hay, son considerados los mejores del mundo, porque progresarán aún más hasta casi la treintena. Mahamadou Diarrá es un claro ejemplo de este tipo de jugador, ya que no es excesivamente rápido ni ágil, como Mascherano, sino que suple esas carencias con una colocación y una anticipación superiores. Si se está bien colocado en el momento preciso, no es necesario dar más de una zancada, y si no, ¿alguien vio correr alguna vez a Fernando Redondo? Sí, vale, la galopada contra el Manchester, que la hizo porque se aburría, supongo yo….
El complemento perfecto para los barredores son los creadores u organizadores. Pero ojo, que cada uno de estos últimos es diferente. Un organizador es un líder capaz de controlar los tiempos de circulación de la pelota, las líneas, los movimientos de sus compañeros y las líneas de pase del rival, además de la posición exacta del barredor. No tiene por qué crear juego, sino simplemente controlarlo, porque ya habrá uno mejor que él (a veces no, y eso es delicado) que lo haga, que suele ser un interior o un media punta. Un creador, en cambio, puede tener todas las facetas del organizador, y además, mover el equipo a su antojo, a su ritmo, imprimiendo la velocidad que crea conveniente en cada momento y todo ello con una calidad técnica y una visón de juego superiores. El problema es que no todos los equipos pueden permitirse un jugador de estas características o, por lo menos, con un nivel que justifique un desembolso importante. La mayoría de los equipos optarán por dos barredores, uno de ellos superior técnicamente al otro y que pueda, en un momento dado, intentar subir el balón con unas mínimas garantías hasta los atacantes.

Sin embargo, ningún equipo que quiera sacar algo positivo de un partido de fútbol puede permitirse el lujo de jugar únicamente con una de las dos posiciones. El fútbol actual ya no es como en la época del Real Madrid de Fernando Redondo, el Barça de Guardiola o el Milán de Rijkaard. Jugar únicamente con un creador supone sacrificar a un posible quinto defensa, que es el primero en taponar las líneas ante un ataque rival y el primero en sacar el balón desde la zaga. Jugar únicamente con un tapón supone no tener enlaces con el ataque, reduciendo la estrategia a un balón al área (como sucedía no hace mucho tiempo en el fútbol inglés) o a un contragolpe con un par de cabras por las bandas.
A continuación pasaré a detallar algunos ejemplos que mostrarán la importancia de esta formación en el fútbol actual.
En la liga española, los principales equipos hace años que utilizan el doble pivote, con mayor o menor éxito en algunos casos. El Real Madrid tuvo a Redondo, que él solo podía adoptar las dos posiciones. Sin embargo, es un caso especial y es muy poco probable que vuelva a aparecer un jugador con esas características. El Barça tiene a Toure Yayá por detrás de Xavi; el Real Madrid tiene a Lassana por detrás de Xabi Alonso; el Atlético de Madrid tiene a Paulo Assunção por detrás de Raúl García (así les va); el Valencia tiene a Albelda junto a Manuel Fernandes (ahora Banega), a veces por detrás de Baraja; el Villarreal tiene a Senna por detrás de Ibagaza y el Sevilla tiene a Romaric o Duscher por detrás de Renato, apoyados este año por Zokora.
En el calcio es donde más se nota el doble pivote. Los transalpinos no son amigos de las variaciones y, fieles a su estilo, muchas veces optan por tres pivotes. Claro está, dos defensivos, faltaría más. Así, el Milán tiene a Gatusso y, gracias a Dios, Flamini, por detrás de Pirlo, a los que a veces se les junta el troncazo de Ambrosini; El Inter tiene a Motta y Muntari por detrás de Cambiasso (ahora de Sneijder); la Juve tiene a Marchisio, Poulsen, Tiago o Sissoko por detrás de Diego, a los que se ha sumado este año Felipe Melo; la Fiorentina tiene a Zanetti y a Marchionni por detrás de Montolivo; la Roma tiene a De Rossi y a Pizarro por detrás de… vaya, aquí la Roma tiene un problemilla… El Genoa ha sido hábil y ha rodeado a Juric con Kharja, que hizo una temporada muy decente en el Siena el año pasado y a Zapater, que ya demostró contra la Roma el porqué de su fichaje, anulando a De Rossi. Ahí es nada.

La Premier es un caso especial, porque creadores, lo que se dice creadores, hay pocos, aunque algún valiente se atreve, por lo menos, a organizar y a dar un pase con algo de clase. Estos son las “nenazas” de la Premier, que después son los que vuelven a Italia o a España por un pastizal. El Manchester United, desde que se fue Roy Keane y teniendo en cuenta que Scholes ya no está para trotes, intenta hacer algo decente con Carrick y… bueno, el que haya delante en ese momento, que puede ser desde Park hasta Rooney; el Arsenal tiene a Denilson y al correcaminos Song detrás de Cesc Fábregas (y el precoz Ramsey); el Chelsea tiene a Essien y por delante a Ballack, Deco y Lampard; el City, con una buena inversión, tiene a Barry, Michael Johnson o De Jong por detrás de Ireland; el Liverpool a Mascherano junto con Lucas Leiva y, próximamente, a Aquilani, todos por detrás de Gerrard; incluso el Everton dispone de Fellaini por detrás de Arteta…
Hasta los portugueses se han apuntado a la moda, con Rochemback (no, no es un chiste; sigue jugando) y Veloso por detrás de Moutinho en el Sporting de Portugal y con Meireles y Fernando por detrás de Belluschi…
Si es una moda o no, el tiempo lo dirá. Pero de momento, es a lo que juegan todos y ¿quiénes somos nosotros para discutirlo?




















[...] of players such as Khedira. The fact that Lyon played with two similarly deep midfielders, writes Hristo for Ases Del Balon, contrived to the French club’s failure in Europe as he says “most major league [...]
[...] of players such as Khedira. The fact that Lyon played with two similarly deep midfielders, writes Hristo for Ases Del Balon, contrived to the French club’s failure in Europe as he says “most major league [...]
Interesante artículo, estaba analizando “El Rombo” que aplica Pellegrini en el actual Real Madrid y al final sigue siendo un Doble Pivote (aunque al principio también utilizó el 4-2-3-1); claro que ha tenido muchos cambios en la plantilla y a tenido que echar mano de jugadores de diferentes características.