Después de sus recientes actuaciones con el Liverpool, con cinco goles en dos encuentros consecutivos, en los últimos días ha surgido un debate en Inglaterra: ¿es Fernando Torres es el mejor delantero del mundo? En España, sin embargo, esta duda es incuestionable, y no se le considera ni el mejor delantero nacional, lo que nos lleva a otra pregunta, ¿está el niño más valorado fuera de nuestro país?, o, lo que vendría a ser lo mismo, ¿está sobrevalorado Torres en el extranjero, o está infravalorado en España? Cualquier respuesta es aceptable, y perfectamente defendible… o no.
Fernando Torres es ya una pieza clave en los reds. Así lo atestiguan sus números, y así lo reconocen sus compañeros, desde su gran amigo Reina hasta su mejor aliado en el campo, Gerrard, quienes no dudan en tildar al fuenlabreño como el mejor delantero del mundo. Ese calificativo ha sido adoptado también por la afición, y no sólo la del club de Anfield, sino que se trata de un pensamiento generalizado en todo el Reino Unido.
Son muchos los sectores de la prensa que últimamente se han decantado por esta opinión. Incluso, en un canal de televisión local de Birmingham llamado BritAsia, se llevó a cabo hace pocos días una entrevista con la pregunta de si el niño era el mejor delantero del mundo. Los brummies que andaban por la calle, que poco o nada tienen que ver con Liverpool, no lo dudaron: un 80% aseguró que así era, y el resto lo incluyeron, cuando menos, entre los tres primeros.
Recuerdo perfectamente que cuando España se iba a enfrentar a Italia en la pasada Eurocopa, la previa de la Gazzetta hablaba de Torres como el arma a tener en cuenta. Ni Villa, ni Xavi, ni Iniesta; era al madrileño al que más se temía, y las palabras con las que a él se referían parecían calificativos más propios de un dios. Vamos, que no sólo en Inglaterra existe ese “fenómeno” Torres; también en otros países europeos, y desde hace tiempo.
Sin embargo, entre esos países no se encuentra España. Curioso. Aquí, el niño es tan querido como odiado; tan admirado como criticado. Pese a contar con muchos admiradores, los detractores no son pocos. Hasta hace poco tiempo, muchos no le querían ni en la selección.
Hace unos días un importante periódico inglés, de tirada nacional, le hizo una extensa entrevista, en la que, en efecto, no dudaron en tildarlo como el mejor delantero del mundo. En ella, le preguntaron por qué era menos valorado en España. Torres contestó que quizá fuera porque había sido la estrella del segundo equipo de Madrid, siempre a la sombra del Real Madrid, y que por eso en la capital no caía del todo bien. La verdad, no pienso que ese sea el motivo, o al menos no el más importante, pues no sólo los merengues componen ese conjunto de detractores. En él entran seguidores de todo el país.
Es difícil averiguar la causa de por qué hay tanta diferencia entre el extranjero y nuestro país. En Inglaterra, los que no le consideran el mejor, sólo ponen a Cristiano Ronaldo y a Messi por delante de él. Ni hablar de Eto’o, Ibrahimovic o Benzemá. Aquí, la mayoría no le incluiría ni entre los diez mejores delanteros. Ni siquiera el hecho de haber logrado el tanto que dio el único título a la selección en más de cuarenta años ha ayudado a cambiar eso.
Quizá no sea el mejor delantero del mundo. De acuerdo. Pero no hay duda de que sus registros, tanto en el Liverpool, en la selección o en el Atlético de Madrid, sus goles, su juego y sobre todo, su continuidad, le colocan entre los mejores del planeta, y resta argumentos a sus detractores, aunque estos hagan caso omiso de ello. Eso sí, al menos Torres ha conseguido que esa gente pase del “es malo, no vale para la selección, no mete ni una” a “no es el mejor del mundo, no es tan bueno”. Algo es algo.



















