Patética.
Sólo así puede describirse la retransmisión que hizo GolTV del sorteo de la Champions League.
El que esto escribe es fiel defensor del canal de Mediapro frente a Canal+ Liga, pero con emisiones como la que nos atañe, no hago otra cosa sino agachar la cabeza y rezar para que no vuelva a ocurrir algo así en un canal que se vende como el canal del fútbol.

Puede que semejante despropósito se deba a que las deudas de la cadena ahogan los presupuestos y se tiene que recurrir a “profesionales” que ni saben de fútbol, de hablar castellano poco y de inglés nada. Si a eso unimos que en los cafés del estudio han debido sustituir el azúcar por terrones de tetrazepam, entonces entenderemos la situación a la que nos vimos expuestos los abonados de la cadena “del fútbol”.
Algunos se preguntarán por qué no cambié a TVE. Pues bien, lo hice, pero fue como salir del fuego para caer en las brasas. Sergio Sauca, conocido por todos por sus emocionantes retransmisiones deportivas, consciente de que su inglés es más que precario, se hacía un favor a él mismo y a todos los televidentes manteniendo la boca cerrada y limitándose a comentar cómo iba el sorteo. Hasta que la abrió, ocurrió lo que tenía que ocurrir y presentó a Gary Lineker como jugador del Barcelona de la época de Sir Bobby Robson. ¡Y olé!.
Sin embargo, como era más que aburrido, decidí cambiar de nuevo a GolTV, porque el sujeto que “retransmitía” daba mucho más juego, y ya me había dejado con un buen sabor de boca cuando afirmó que el Milan (AC Milan, como bien remarcó el amigo) era un equipo inglés. Obviamente, no podía dejar pasar la oportunidad de ver un ejemplo de cómo no se deben hacer las cosas.
Y empezó el sorteo. Y el espectáculo también…
Ni que decir tiene que lo de traducción simultánea pasó a un tercer plano. El chaval veía que no llegaba y entre titubeos y “ers”, “mmms”, “emms” y silencios (se agradecían, que conste), se inventaba lo que podía una vez que los presentadores (cuyo inglés era más que claro) terminaban sus intervenciones.
Y sale del segundo bombo el Benfica, “huésped de la final de 2004” y “una ciudad muy bonita”. Es posible que la traducción estuviera bien, pero si el chaval hubiera traducido la frase entera, él mismo se hubiera dado cuenta de que el que fue huésped fue el estadio del Benfica, que la competición no fue la Champions, sino la Euro 2004 y que lo de la ciudad iba por Lisboa.
Un 4 en inglés, 2 en castellano, 0 en fútbol y 0 en geografía. Y he sido generoso.

Me lavo las manos...
Con la salida del bombo del Rangers y del Hapoel, le vino Dios a ver. Ya llegaban los titubeos (ay madre mía, qué equipos son esos, de dónde son…) cuando el colega vio que, detrás de cada nombre, había, misteriosamente, una F y una C. Aquí el chico anduvo rápido y determinó que aquellas siglas debían ser la F de Fútbol y la C de Club, así que el espacio que debía ocupar en su speech algún comentario de cada equipo, lo terminó ocupando un “Fútbol Club” que impulsó el ánimo profesional del hombre.
Sembrado se hallaba cuando, en el momento en el que se colocaba al Rangers en los paneles electrónicos, le dio por opinar. Grave error. Creyendo que la hojita con el palmarés de los equipos que tenía encima de la mesa le respaldaba, soltó un contundente “…el Rangers, vamos a ver si puede mejorar su resultado de 1960, cuando fue semifinalista”. Pobre hombre.
Ya envalentonado con este boost a su conocimiento futbolístico, se atrevió a leer el FC Internazionale de la forma común conocida, el Inter. Huelga decir que durante un momento dudó (¿qué equipo me han colocado aquí?), pero una vez localizado, incluso añadió un “de Milan” que sonó grandilocuente a más no poder.
Pero se fastidió el plan. Aparece el bueno de Gianfranco Zola en escena. La presentadora le habla en italiano, y claro, si de inglés poco, de italiano los tortellinis y gracias. La verdad es que intentó decir algo, unió algunas palabras, artículos…, pero debió de darse cuenta de que estaba haciendo el ridículo y decidió callarse, a la vez que reservaba otras tonterías en su bolsillo. La tarde era larga y no podía quedarse sin ellas.
Sale el Copenhague. Mal asunto. El nombre del equipo es FC København. “Ehto qué eh lo que eh. Pues nada, así lo leo: Covenhavn”. Pero ya oyó “Denmark”, asoció (alguna carrera tendrá) e informó a los espectadores de que aquel equipo extraño, con nombre de cerveza del SuperSol, era el Copenhague, “capital de Dinamarca”. +1 en geografía. Al AJAX lo conocía, ese gran equipo de la “liga de Ámsterdam”.
Sale al estrado Solskjaer y, como el chico tiene el First Certificate, se anima a intentarlo: “Este jugador que marcó en la final… de Noruega… errr… gol en 1999… mmm… Manchester United… Solskjaer”. Ha quedado claro.

¿Lo he hecho bien?
Con Milito tuvo un respiro; tanto inglés en una tarde era mucho para él. De hecho, se le escuchó decir un “Diego Milito, del Inter” que denotaba alivio. Este debía ser español o algo así, porque llamándose Diego… Pero ¡ay!, el presentador de la ceremonia traduce para el público asistente las palabras en castellano del bueno de Diego… ¡al inglés! Pues allá va el tío… a traducir las palabras del presentador, por si no nos habían quedado claras las de Milito. Huelga decir que de lo que dijo Milito a lo que finalmente tradujo el chaval había poco o casi nada. Pero oye, él lo intentó, para que no se diga. El tetrazepam estaba a pleno rendimiento.
El resto de la retransmisión fue relativamente tranquila. El chico vio que aquello ya le sobrepasaba, ahora ya sólo hablaban, no había bombos, ni vídeos, ni descanso. Se limitó a traducir frases cortas, palabras, y a unirlas como podía… el caos ya se había instaurado en su coordinación léxica, si es que alguna vez la tuvo. Ya sólo se podía esperar al final de la gala.
Pero aún quedaba el premio al mejor jugador UEFA del año. No, por favor, otra rajada no. Y mientras el presentador hablaba del premio, “que en ediciones anteriores habían ganado jugadores como Messi, Cristiano Ronaldo, Kaka o Zidane”, el individuo estaba pensando en un mini párrafo de soluciones, es decir, que como no estaba entendiendo ni papa, estaba pensando en algo que decir él cuando el presentador terminara de hablar. Y terminó. Y tras dos o tres titubeos, finalizó su majestuosa actuación con un solemne “… y van a conocer al mejor jugador de la UEFA 2010”. Y se quedó más ancho que largo.
Después de semejante retransmisión, GolTV debería tomar buena nota de cómo no se deben hacer las cosas. Se trata de una cadena que únicamente debe ocuparse de fútbol, y no creo que fuera tan difícil encontrar a alguien que supiera algo del tema e, incluso, hablar español decentemente. Lo del inglés no era tan preocupante, porque se puede hacer como hizo Sauca: callarse y punto.
La retransmisión no fue culpa de la criatura. Él hizo lo que pudo, que fue más bien poco, la verdad. Pero es lo que había. Quién sabe si el chico era un diseñador gráfico de la redacción que prefiere ir a un concierto de Nena Daconte en lugar de ver un Manchester-Chelsea. La culpa la tiene el que lo colocó ahí porque, a sabiendas de que era una persona limitada para dicha tarea, lo puso igualmente.
Seguiré confiando en GolTV, porque adoro el fútbol, pero detalles como estos son lamentables. No se puede luchar por ser el mejor si no lo eres. Y si no lo eres y lo quieres ser, lo primero que debes hacer es tener a los mejores. Para darle un micro a un aficionado ya existen otras cadenas.
Un poco de seriedad, por favor, porque se supone que cuando pagas por un servicio, estás esperando un mínimo de calidad.




















Pues según lo contado,muy mal por GOL TV.
Fuera de eso que según he leído,ha pasado,Gol Televisión es el mejor canal de pago para ver partidos,ruedas de prensa en directo y demás.
Me gustan especialmente las entrevistas,como la del otro día a Laudrup,y aprendo mucho de ellas.Además,tienen un plantel de presentadores y analistas medianamente bueno,entre los que destaca Áxel Torres.
Sinceramente lo recomiendo.
Estas cosas son lamentables en un canal temático, aunque esta temporada han mejorado con respecto al inicio, con la rubia aquella que no sabía lo que era un balón.