La Sampdoria despejó las dudas sobre si podía con los grandes de la Serie A el pasado fin de semana, cuando derrotó al Inter de Mourinho. Hasta ese momento, el actual líder de la máxima división del Calcio italiano había sido cuestionado sobre si aguantaría la presión, sobre si podría mantener el nivel ante los grandes. Pero claro está, esos “grandes” parece que no lo son tanto hoy en día y sólo la Juve, que tampoco fue capaz de vencer a un Bologna que pelea por la permanencia, mantiene el ritmo de los genoveses.
Cinco victorias en seis partidos. Sólo la Fiorentina fue capaz de parar a la Samp con goles de Jovetic y Gilardino. El resto, victorias. Catania, Udinese, Atalanta y Siena han sufrido en sus carnes la intensidad de los blucerchiati. Rivales menores o no, el equipo de Cassano está demostrando que, ante la falta de ánimo o intensidad de los grandes italianos, son una alternativa más que respetable al scudetto. En Inter, defensor del título y, a priori, uno de los equipos más fuertes de Europa, no pudo en ningún momento con una Sampdoria excelentemente colocada y que marcó a placer el único gol del partido.
Gran culpa la tienen Giampaolo Pazzini (autor del gol que derrotó al Inter) y Daniele Mannini (ex del Nápoles), delantero centro y extremo derecho de los genoveses, respectivamente. Con tres goles cada uno y anotados en los momentos más importantes de los encuentros, han suplido con creces la falta de acierto de Antonio Cassano de cara a puerta, que parece que en esta temporada se decanta por las asistencias (lleva cinco) antes que por los goles (lleva uno).
Estaremos atentos a los próximos encuentros de la Sampdoria, en especial el partido contra la Juve, su inmediato perseguidor, el 28 de octubre, y comprobaremos si la baja de su fichaje estrella este año, Franco Semioli, ex de la Fiore, hace mella en un equipo que tiene la moral por las nubes.



















