Georgios Seitaridis, el que hasta la pasada temporada fuera uno de los laterales derechos del Atlético de Madrid, regresa al Panathinaikos al haber finalizado su contrato con el club colchonero este verano.
Titular indiscutible con Grecia, que no olvidemos que fue campeona de la Eurocopa 2004, su paso por el Atlético ha sido relativamente discreto, y no por su calidad como futbolista, que no es mala, sino por su constante falta de compromiso y su actitud en el campo. A Georgios se le ha acusado estos años de borrarse de los partidos, de estar más pendiente de la fiesta que del fútbol y de poner un mayor interés en conducir su Lamborghini que en conducir la pelota por la banda.
Su bajo rendimiento en el club, impropio de un jugador de su categoría, motivó, entre otras cosas, una suspensión de 10 días de empleo y sueldo (junto a Maniche), la indiferencia de la afición y el distanciamiento con Aguirre, hasta que todo desembocó en su salida del club este verano, por la puerta más pequeña de la entidad rojiblanca.
Nadie le echará de menos…



















